Receta de mousse de chocolate blanco

Mousse de chocolate blanco

Mousses 634 Última Actualización: 29/06/2022 Creado: 10/06/2022
Mousse de chocolate blanco
  • Raciones: 4 Persona(s)
  • Tiempo de Preparación: 30
  • Tiempo de Cocinado: 20
  • Calorías: 400
  • Dificultad: Media


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Hoy os traigo una auténtica delicia para todos los amantes del chocolate: mousse de chocolate blanco.

Francia, además de ser la gran reserva espiritual de occidente, atesora la que quizá sea la cocina más rica, variada e importante del mundo.

Allí se encuentran las más prestigiosas escuelas de cocina del mundo, y miles de chefs llegan todos los años desde otros rincones del planeta en busca de un maestro que les conduzca a la excelencia.

Las primeras menciones a la mousse, datan del siglo XVIII, y son recogidas por el famoso cocinero francés Menon, limitándose a tres tipos de mousse: de chocolate, de café y de azafrán.

Circula también una historia, que rebate esta hipótesis, y que sitúa el origen de la mousse en España.

En el siglo XIX, durante el sitio del los franceses a la ciudad de Astorga (León), el cocinero mayor del ejército, Francoise Masette, queriendo complacer al emperador, pidió a un chocolatero español que preparara su especialidad más esponjosa.

Cuentan, que entusiasmado con la elaboración de este cocinero, convinieron llamar a este postre mousse au chocolat, y no contentos con quedarse la receta, se acabaron llevando también al cocinero.

Cómo hacer mousse de chocolate blanco



La mousse de chocolate blanco que os presento consta de dos partes: una ganache de chocolate blanco y un merengue suizo.

Existen infinidad de técnicas para llevar a cabo una mousse de chocolate, sin embargo, considero que esta es sin lugar a dudas la más rica.

He optado por el merengue suizo porque además de ser fácil y sencillo de elaborar, se comporta de forma muy estable, sin que eso penalice la cremosidad que define el carácter de esta mousse de chocolate blanco.

Como siempre, para que una receta de repostería alcance su máximo esplendor, tenemos que partir de dos premisas básicas.

La primera tiene que ver con la selección de ingredientes, que deben ser de calidad. A modo de recomendación, el chocolate blanco de Callebaut, es un fantástico punto de partida para nuestra mousse.

Como segunda recomendación, especialmente cuando se trate de realizar merengues, debemos mantener una máxima higiene en los útiles de cocina.

¡Manos a la masa!

Ingredientes

Instrucciones

  1. Como ya os había adelantado, la receta consta de una ganache y un merengue suizo. Lo primero será elaborar la ganache. En un bol, lo suficientemente pequeño como para poder mantenerlo en un baño maría, pondremos el chocolate y la mantequilla. Recordad, que para hacer un baño maría, tan solo tenemos que poner a hervir una cantidad suficiente de agua como para que el bol pueda llegar a estar en contacto directo con la misma. Retiraremos del fuego y colocaremos el bol dentro, removiendo e integrando ambos ingredientes. En caso de que el agua se enfriara rápidamente y no le diera tiempo a derretir el chocolate, le daríamos otro hervor.
  2. Dado que puede llegar a resultar demasiado laborioso (aunque ya anticipo, que para el merengue suizo, si necesitaremos un baño maría), también podemos derretir el chocolate y la mantequilla en el microondas, eso sí, tomando las debidas precauciones. Para ello, en un bol de plástico, añadiremos ambos ingredientes, y con la potencia al máximo, le daremos 20 segundos. Sacaremos y removeremos con garbo. Realizaremos la misma operación tantas veces como sea necesario, vigilando bien que no se queme.
  3. Acto seguido, incorporaremos la nata, e iremos removiendo con ayuda de una varilla hasta obtener una masa completamente homogénea. Reservaremos.
  4. Llegamos a la parte quizá más compleja de la elaboración; el merengue suizo. Asimismo, si seguimos los pasos al pie de la letra, no tendríamos que tener ningún problema. El paso previo consiste en preparar un baño maría. Aparte, en un bol, echaremos las claras y el azúcar. Es de vital importancia que el baño maría no hierva en el momento de introducir el bol, o correremos el riesgo de que las claras se coagulen. Iremos removiendo la mezcla con unas varillas, a la par, observaremos que los gránulos de azúcar comienzan a disolverse. Entretanto, las claras se pasteurizarán, lo que garantizará la inocuidad del alimento.
  5. Comprobaremos que no quedan gránulos de azúcar, lo que significará que ya estará lista para montar. Valiéndonos de unas varillas eléctricas o, en su defecto, de un portentoso brazo, montaremos las claras a punto de nieve. Sabremos que están perfectamente montadas cuando la mezcla se mantenga estable, y permita formar picos que no se vengan abajo al tratar de rescatarla con la varilla.
  6. Finalmente, solo nos queda integrar ambas mezclas. ¡Sin prisa! Estamos en la recta final, y este punto es crítico para que la mousse de chocolate blanco quede espectacular. Cogeremos una lengua y volcaremos una pequeña cantidad de ganache en el bol del merengue. Aquí sí podremos remover sin miedo, ya que lo que buscamos es sencillamente equiparar densidades.
  7. Poco a poco iremos agregando el resto de la ganache, esta vez sí, realizando movimientos envolventes en el sentido de las agujas del reloj, al mismo tiempo que vamos girando el bol. Rescataremos de la parte baja la mousse, y la iremos empujando hacia arriba, siempre ejecutando movimientos envolventes. Cuando logremos integrar toda la ganache únicamente nos quedará refrigerar.
  8. Dispondremos 4 vasitos de cristal que iremos rellenando con la mousse. Antes de consumirla, por supuesto, tendrá que pasar por el frigorífico. Para evitar contaminación de olores y sabores (las grasas tienen son proclives a absorber el olor y sabor de todo lo que hay a su alrededor), filmaremos la parte superior de los vasitos. Deberán permanecer al menos 4 horas antes de servirlas.
  9. Como sugerencia de presentación, y siguiendo en la línea de la sencillez de esta receta, os propongo poner algunasframbuesas por encima, y mejor si estas son acompañadas por una hoja de menta. Hay quién también opta por poner un poco de jarabe o mermelada.
  10. ¡A disfrutar! Y si os gustan las mousses no olvidéis probar también la deliciosa mousse de limón con leche condensada.

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Autor Cristina Cristina

¡Hola! Mi nombre es Cristina, soy cordobesa y además de diseñadora me encanta la cocina. ¡Espero que disfrutes haciendo mis recetas tanto como yo!


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