Receta de mousse de limón con leche condensada

Mousse de limón con leche condensada

Mousses 775 Última Actualización: 29/06/2022 Creado: 23/05/2022
Mousse de limón con leche condensada
  • Raciones: 4 Persona(s)
  • Tiempo de Preparación: 60
  • Tiempo de Cocinado: 30
  • Calorías: 350
  • Dificultad: Fácil


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La mousse de limón es uno de esos postres que nunca pasa de moda.

La primera vez que aparece mencionada esta clásica elaboración es en 1755, en la obra Les soupers de la cour, del afamado cocinero francés Menon.

En ella se describían tres mousses; de azafrán, chocolate y café, hechas a base de nata batida, a la que posteriormente se le añadía unas claras de huevo. Por último se servían en unos vasitos de plato o vidrio, que se introducían en hielo un par de horas antes de servirse.

Como hacer mousse de limón con leche condensada



Existen infinidad de versiones de la mousse de limón, muchas de ellas, como la que nos ocupa a continuación, orientadas a facilitar su ejecución, dado que la receta original consta de una crema de limón y un merengue italiano, siendo este último algo delicado.

En mi afán por mostraros que en cocina todo es posible, os daré también la receta para que hagáis vosotros mismos la leche condensada, que es tremendamente fácil de preparar, y que puede sacarnos de más de un apuro si no tenemos un supermercado cerca.

Con tan solo 3 ingredientes podremos dar forma a la mousse de limón con leche condensada. Sin embargo, he creído conveniente poner un poco de rock and roll en esta mousse, y me he lanzado también a elaborar un crumble de chocolate.

Ingredientes

Instrucciones

  1. La repostería es un arte muy delicado, por lo que antes de empezar con nuestra receta debemos cerciorarnos de que todos los utensilios que vamos a necesitar están perfectamente limpios.
  2. En la elaboración de postres no se puede enmascarar la mediocridad de un producto, por lo que si queréis que vuestra receta salga de rechupete, no escatiméis a la hora de adquirir la nata y la mantequilla, que serán las que darán el carácter a nuestra mousse, las que canalizarán a través de la grasa el suave y aromático sabor del limón.
  3. Lo primero de todo será conformar la crema de limón. Valiéndonos de un rallador o microplane, rallaremos en un plato pequeño la piel del limón, tratando de que no llegar a la parte blanca, que aporta un amargor que no queremos.
  4. Seguidamente, partiremos el limón a la mitad, y lo exprimiremos. Debemos obtener al menos 90 ml. De no ser así, necesitaríamos un segundo limón. Para eliminar la pulpa lo pasaremos por un colador, chino o similar.
  5. Ahora debemos integrarlo con la leche condensada. Como lo prometido es deuda, os vamos a contar como podéis preparar la leche condensada en casa. Tan solo tendremos que mezclar 350 ml de leche entera con 90 g de azúcar. Lo pondremos en un cacillo a fuego medio - bajo, y sin parar de remover, contaremos mínimo 35 minutos. El punto exacto es cuando alcanza ese color amarillento tan característico. Apartaremos del fuego, colocaremos en un bote de vidrio hermético, aguardaremos a que se enfríe y la conservaremos en el frío. La fecha de caducidad es de al menos 4 días.
  6. Mezclaremos la leche condensada con el zumo de limón en un bol, empleando para ello unas varillas. Opcionalmente, podremos agregar parte de las virutas de ralladura de limón, para potenciar más si cabe el sabor de la crema.
  7. Le toca el turno a la nata, que como habrás intuido, tiene que se montada. En el caso de que no dispongamos de unas varillas eléctricas, podremos montarla a mano, aunque el proceso será mucho más tedioso. El precepto básico para que la nata monte correctamente es haberla tenido refrigerado con al menos dos horas de antelación.
  8. Para hacerlo a mano, realizaremos movimientos envolventes a un ritmo constante, aireando la nata, preferiblemente en un bol de acero inoxidable. Cuando esté terminando de montar, añadiremos la punta de una cucharita de cremor tártaro, o si no tenemos, unas gotas de limón. Esto ayudará a estabilizar la nata.
  9. Llegamos al punto más delicado: mezclar ambas elaboraciones. Con paciencia y tesón iremos añadiendo la crema de limón a la nota montada. Como en tantas otras ocasiones, y empleando una lengua iremos integrando la una en la otra con movimientos envolventes, suaves, tratando de que la mousse quede lo más aireada posible. Reservaremos en la nevera correctamente filmado a ras.
  10. En la parte de abajo colocaremos el mencionado crumble, una combinación espectacular que sorprenderá a todo el que lo pruebe. Para ello pondremos la mantequilla a punto de pomada. Esto se consigue envolviéndola en papel film y manoseándola, hasta que quede maleable. Le añadiremos el azúcar y mezclaremos tratando de que no se noten demasiado los cristales.
  11. A continuación incorporaremos la almendra, la harina y el cacao. Abatiremos la temperatura de la mezcla durante 30 minutos, adecuadamente extendida sobre papel sulfurizado, ya que la idea es crear una especia de tierra de chocolate.
  12. Hornearemos a 180º durante 10 - 15 min, removiendo la mezcla de vez en cuando, vigilando que no se queme. Debe quedar una textura crujiente, como la de una galleta machacada.
  13. Solo queda montar el plato. En vasitos pequeños de cristal pondremos una capa crumble abajo, y posteriormente con una cuchara iremos rellenando con la mousse. También podremos volver a espolvorear crumble en la superficie, y alguna viruta de lima o limón. Por supuesto una hojita de menta no estaría de más, pero todo esto mejor cuando vayamos a servirlo, así la humedad no lo estropeará.
  14. Volveremos a refrigerar para que coja consistencia, y finalmente decoraremos como hemos sugerido en el punto anterior.
  15. ¡Fácil, rápida y sorprendente!

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Autor Cristina Cristina

¡Hola! Mi nombre es Cristina, soy cordobesa y además de diseñadora me encanta la cocina. ¡Espero que disfrutes haciendo mis recetas tanto como yo!

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